El Mundial
de Fútbol 2010: Un sueño realizado para el continente africano y para Aldeas
Infantiles SOS Sudáfrica.
Celebrar un
campeonato mundial de fútbol en África parecía tan improbable como jugar un
partido con Zinedine Zidane y Lucas Radebe… Pero no imposible.
Una soleada
tarde de junio, un grupo de jóvenes de la Aldea Infantil SOS ubicada en
Ennerdale salieron a jugar un partido de fútbol. Se les repartieron camisas de
la selección francesa y la “bafana bafana” como se conoce a la selección
sudafricana, y luego se encontraron con los capitanes de cada equipo: el
francés Zinedine Zidane y el sudafricano Lucas Radebe.
En
instantes, todos participaban del deporte más popular del mundo, pero además
admiraban a dos estrellas que parecían disfrutar el momento tanto como ellos.
“Fue un sueño jugar frente a frente con Zidane”, dijo Willem Putsi, uno de los
niños invitados, su compañero Randell Peterson también estaba feliz de poder
patearle un balón al jugador galo, “tuvimos la oportunidad de conocer a dos leyendas
del fútbol, no muchos niños pueden hacerlo”
Una organización, un deporte, una esperanza.
Las
oportunidades no abundan en Sudáfrica. Después de la abolición del apartheid,
hace 16 años, el país experimentó un crecimiento económico considerable, pero
que no alcanzó a la mayoría de la población. En 2009, la tasa de desempleo se
ubicó en 23.6% según el Banco Mundial y la brecha entre ricos y pobres es
enorme. Además, el Síndrome de Imunodeficiencia Adquirida (VIH/SIDA) es la
causa de muerte más común en la nación africana, incluso entre niños.
En este
panorama sombrío, el fútbol representa un faro de esperanza para los niños de
Sudáfrica y, en particular, para los que habitan en Aldeas Infantiles SOS. No
es sólo por lo recreativo de este deporte o por la posibilidad de abstraerse de
las circunstancias difíciles, el juego fomenta la cooperación, el trabajo en
equipo y el juego limpio. Aún más, el fútbol no tiene relación con el status
social y no exige grandes gastos, pero sí saca a relucir el talento y siembre
una semilla de esperanza, la posibilidad de una carrera.
Lucas
Radebe, antiguo capitán de la selección sudafricana, explica que “hay muchos
niños con sueños y ambiciones, que ven en personajes como Zinedine Zidane un
modelo a seguir”. Para Radebe, Embajador FIFA/SOS, es muy importante apoyar a
los niños con talento y darles además, herramientas para la vida, como la
disciplina y el amor por lo que se hace.
En Aldeas
Infantiles SOS, los niños y niñas reciben esta preparación para el futuro,
desde hace casi 30 años, cuando se inauguró la primera Aldea, en Ennerdale. Hoy
existen 33 proyectos en Sudáfrica: ocho aldeas infantiles SOS, comunidades
juveniles, guarderías, una escuela y varios centros sociales que ofrecen
programas de apoyo para las familias de numerosas comunidades. Alrededor de
6650 niños participan en estos programas.
Aldeas
Infantiles SOS y FIFA: Socios y amigos.
En el
proceso de expansión de Aldeas Infantiles SOS en Sudáfrica y a nivel mundial,
la Federación Internacional de Asociaciones de Fútbol (FIFA por sus siglas en
francés) ha sido un socio importantísimo, desde 1995. Una larga lista de
campañas y proyectos prueban que unir el deporte y la responsabilidad social
produce excelentes resultados. El mejor ejemplo es, quizá, la campaña “6 villas
para 2006”, desarrollada previa a la Copa Mundial Alemania 2006 y gracias a la
cual se construyó, entre otras, la Aldea Infantil SOS en Rustenburgo que fue
inaugurada en 2006.
Padrinos
ilustres y comprometidos.
En esta
Aldea Infantil SOS de Rustenburgo también recibieron a dos importantes
jugadores de la selección de fútbol de Inglaterra. Michael Dawson, jugador del
equipo Tottenham Hotspurs, y Matthew Upson, del West Ham United.
Ambos
conversaron apasionadamente con los niños y niñas, recorrieron las casas,
entregaron implementos deportivos y jugaron al fútbol durante la jornada.
Dawson compartió especialmente con su ahijado, Aubrey, de 12 años.
Los
Tottenham Hotspurs donaron fondos para la construcción de una de las casas de
la Aldea Infantil SOS de Rustenburgo durante la campaña “6 aldeas para 2006”, y
sus jugadores y cuerpo técnico apadrinan a varios niños y niñas de esta
localidad. La Fundación manejada por el equipo realiza visitas anuales como
parte de su trabajo comunitario y, en mayo pasado, lanzaron una franela
alegórica a la Copa del Mundo 2010, que se vende a beneficio de Aldeas
Infantiles SOS.
El fútbol
es más que un juego, es una máquina de ídolos que motivan a los más pequeños a
creer en sí mismos y en sus capacidades. Para los 8 niños y niñas de Aldeas
Infantiles SOS Sudáfrica que asistieron a un partido de la Copa del Mundo 2010,
para los jóvenes que estuvieron cara a cara con estrellas como Zidane, Radebe y
Dawson, ahora cualquier sueño parece posible.